lunes, 31 de diciembre de 2012

IV: Juan Antonio López de Uralde, ex presidente de Greenpeace España: "El “no a la guerra” tan cerca de las elecciones evidenció ese desgaste y esa lejanía con el pueblo"

Juancho López de Uralde
Juan Antonio López Uralde
Juan Antonio López Uralde es ingeniero agrícola por la Universidad Politécnica de Madrid. Uralde ha dedicado la mayor parte de su carrera al activismo en defensa del medioambiente.  En 1987, ingresó en Greenpeace y en el período de nueve años de 2001 a 2010 fue el director de Greenpeace España.
Durante ese tiempo en el puesto de director de Greenpeace, concretamente en 2003, se organizó la campaña de “no a la guerra” contra la guerra de Irak y fue Greenpeace quien movilizó mayoritariamente las manifestaciones que hubo en contra de la guerra.
En 2010, Uralde abandona Greenpeace para formar su propio partido político de carácter ecologista, EQUO.

P. Greenpeace que lucha por el medio ambiente, ¿cómo entra Greenpeace a tomar parte en las manifestaciones antibélicas?

R. Greenpeace lucha por el medioambiente, sí, pero el medioambiente abarca multitud de ámbitos. Queremos paz, y queremos que sea verde. El ecologismo implica la salvaguarda de nuestro planeta y ninguna guerra colabora en esta empresa. Cuando se organizan las protestas se hacen sabiendo que el medioambiente no son sólo las plantas, las reservas naturales o la contaminación que genera el agujero en la capa de ozono. El ecologismo, según mi opinión, también implica a las personas que –sí, somos el principal problema de este planeta- somos quienes nosotros quienes debemos poner soluciones. Ninguna guerra colabora en la salvaguarda del medioambiente y mucho menos de la que estamos hablando. La guerra de Irak era una guerra ilegal. No sólo porque el verdadero motivo fuera el control del petróleo. La excusa oficial fue la búsqueda de armas de destrucción masiva, pero todos sabemos cuál fue el motivo principal. También nos opusimos por el uso del término de “guerra preventiva”. No entendemos este concepto. No creemos que una guerra pueda hacerse para prevenir ninguna otra porque la violencia sólo genera más violencia.

P. Si la guerra fue declarada ilegal, ¿por qué se inició?

R. La guerra es ilegal porque viola las resoluciones de la ONU (la 687). Así de simple. Si la ONU dice que no se puede hacer una guerra con los fines que esta fue propuesta, ¿quién es cualquier gobierno para pensar que puede ir contra una cámara que representa a los principales gobiernos del mundo?

P. ¿Qué países entraron a la guerra? ¿Se manifestaron en todos?
Los países que entraron en la guerra fueron Estados Unidos y Reino Unido. Estos dos países tienen los ejércitos más potentes del mundo, pero dos países no pueden ir en contra de todo el mundo, por eso se buscó ayuda en otros países y así entra España. Bush era consciente de la preocupación de Aznar por el terrorismo islamista y lo usó como argumento en la reunión en las Azores para convencerle de que España podría tener un gran papel. A pesar de esto, España sólo participó en supuestas misiones de paz, pero apoyaba la guerra igualmente y por eso creimos necesario organizar las manifestaciones. Sabíamos que la población estaba en contra y queríamos que los políticos lo supieran.

Sí, nos manifestamos en todas las ciudades quecreímos necesarias. En Washington, Londres, Southampton… Aquí en España, en Madrid, Cádiz, Tenerife y Barcelona.

P. ¿En qué contexto se enmarca la declaración de Guerra a Irak?
R. Podríamos decir que la guerra de Irak se enmarca en un período de imperialismo expansivo que promovía Estados Unidos. Este país era el más poderoso del mundo, pero tras los atentados del 11-S, Estados Unidos empezó a ver enemigos en todos los lados. Irak tiene la segunda reserva mundial de petróleo y Bush vio en la declaración de guerra una oportunidad para ese expansionismo del que hablábamos antes. Era el negocio perfecto. Sólo faltaban aliados para justificarla.

P. Siempre se habló de que se buscaban armas de destrucción masiva. ¿Creen que existieron de verdad? ¿Cuáles creen que son los verdaderos motivos que propiciaron esa guerra?

R. Han pasado ya nueve años de la declaración de esa guerra. El tiempo ha sido el que ha dejado ver que lo de las armas de destrucción masiva no era más que un mero engaño para justificar esa invasión. También se habló, en relación con el término de “guerra preventiva”, de lograr la paz en Oriente Medio, pero eso no se logra con la muerte de civiles. Los motivos estaban claros, Bush y sus aliados querían lograr el control de la zona para controlar el petróleo y ayudar a subir al poder un gobierno afín a Occidente y de esta forma crear oportunidades comerciales para los lobbys del petróleo. Para Greenpeace la actitud por parte de Estados Unidos demostraba la descarada hipocresía de la Administración de Bush. Este tipo de actitud por parte de Estados Unidos demuestra la descarada hipocresía de la Administración Bush en el actual conflicto con Irak. El Presidente Bush pretende imponer a la comunidad internacional que la posesión y utilización de armas de destrucción masiva es aceptable si es por parte de Estados Unidos y sus aliados para la ocasión.

P. El lema de “no a la guerra” ¿por qué ese lema? ¿por qué no uno más directo?
R. “No a la guerra” es más que directo. ¿Qué mejor declaración de intenciones que la negativa a todo conflicto armado? Sí es cierto que se pensó en otros lemas, pero tras muchas deliberaciones, pensamos que este era el mejor lema. Sencillo y contundente. No sólo se refería a la guerra de Irak, sino que respondía a cualquier conflicto armado.


P. Según tenemos entendido, le mandaron una carta al ex presidente Aznar sobre el tema que estamos tratando. ¿Qué se escribió en esa carta?

R. Desde Greenpeace preguntamos a Aznar y los demás firmantes de dicha carta: ¿por qué sólo esta preocupación con el régimen iraquí?. Estados Unidos tiene el mayor arsenal de armas de destrucción masiva, incluyendo más de 10.000 armas nucleares. El Reino Unido, Francia, Rusia, China, India, Pakistán e Israel tienen también armamento nuclear. Estos y otros países disponen de armas químicas y biológicas

P. ¿Con qué motivo se envían inspectores de Greenpeace a la embajada de EEUU en España?
Enviar a nuestros inspectores a la embajada de Estados Unidos fue un acto simbólico. Sabíamos que no nos iban a dejar entrar y obtener la información que buscábamos, pero sabíamos que, por lo menos, teníamos que intentarlo. Efectivamente, no nos dejaron entrar, pero nos manifestamos en la puerta de la embajada con mensajes en contra de la guerra y con mensajes para Aznar, dejándole más claro todavía que la gente, los españoles, no queríamos ir una guerra injustificada que sólo generaría bajas y explotación de la sociedad iraquí.

P. ¿En qué fecha tuvieron lugar las manifestaciones?


R. Entre febrero y marzo de 2003, principalmente. Hay que destacar que las manifestaciones tuvieron un carácter global. Nos manifestamos, dentro de las posibilidades, a la vez en todo el mundo. En esto influyeron por primera vez las nuevas tecnologías de entonces, es decir, los mensajes de texto e internet. Era muy rudimentario por aquél entonces, pero la gente se movilizó. Cuando les llegaba un mensaje lo reenviaban y lo mismo en los foros de internet.


P. Cuando fueron a manifestarse a la sede del PP en Madrid, ¿cuál era su objetivo?


Activistas manifestándose en la sede del PP en Madrid
R. Ese día, nuestro objetivo era hablar con el que entonces era secretario general del Partido Popular, Javier Arenas. Queríamos hacerle llegar nuestro decálogo de propuestas y exigir al partido que abortasen el plan de guerra porque no traía nada bueno. Teníamos a la sociedad de nuestra parte, pero a ellos no les interesó.


P. Ese día, hablaron la que es hoy Mª de Sanidad, Ana Mato, que por entonces era coordinadora de Participación y Acción Sectorial del PP, ¿cómo fue su entrevista con ella? ¿Cuáles fueron sus respuestas?


R. La señora Mato nos recibió, pero no nos dijo nada en claro. La expusimos nuestros puntos, pero su respuesta se limitó a un “estudiaremos su propuesta y se lo haré llegar al señor Arenas”. Nunca tuvimos una respuesta más allá de eso.


P. ¿Creen que había división interna también el PP?


R. Entonces no pudimos saberlo, pero estábamos convencidos de que sí. Era una guerra ilegal y el 90% de la población estaba en contra, no podía ser que todos estuvieran de acuerdo, pero ya sabemos que el PP tradicionalmente siempre ha tenido una disciplina de partido muy estricta en cuanto a disidencias ideológicas.


P. La manifestación en la base de Rota acabó con detenidos, ¿cuál fue la postura de Greenpeace?


R. Nuestra postura fue la misma que la que tuvimos en los conflictos en Southampton, Reino Unido. Pusimos a todo nuestro gabinete legal a trabajar por su libertad. Se tuvo más o menos éxito en algunos casos, pero nuestros activistas conocían los riesgos y aun así decidieron participar. Estamos muy agradecidos porque es gracias a nuestros activistas porque es gracias a ellos cuando logramos la atención de los medios y así del resto de la población.


Tropas españolas destacadas en Irak
P. Cuando el PSOE llegó al poder en 2004, seguía habiendo tropas españolas en Irak y Afganistán, ¿por qué no se manifestaron entonces? ¿Por qué no exigieron la retirada total de las tropas?


R. El señor Rodríguez Zapatero llevaba en su programa una propuesta para sacar todas las tropas de Irak antes de junio de 2004 y así lo cumplió, por eso no nos manifestamos. Una vez habíamos conseguido el objetivo de la campaña, no tenía sentido manifestarse si las tropas ya estaban, si no en casa, de camino.


P. En 2004, el PSOE llegó al poder debido al desgaste del PP por la Guerra de Irak y los atentados del 11-M. ¿Creen que si no hubieran hecho las manifestaciones, hubiera sido el mismo resultado electoral? ¿Cómo influyó la oposición a la guerra en el resultado?


R. Puede ser. La guerra de Irak sólo terminó por desgastar la figura de Aznar. El “no a la guerra” tan cerca de las elecciones evidenció ese desgaste y esa lejanía con el pueblo. Prácticamente el 90% de los españoles decía que no quería ir a la guerra y el señor Aznar decidió que sería lo mejor para España, en cuanto a política internacional y para los españoles.

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